29.9.10

El comercio de aves silvestres en Europa se desvanece

En su blog Juan Carlos Atienza nos informa acerca de cómo, gracias a la prohibición de aves exóticas a Europa, el comercio de estas especies se ha ido, felizmente, al tacho.

21.9.10

Récord de vuelo sin paradas de un correlimos gordo

El verano pasado un correlimos gordo voló sin detenerse durante 8 días con sus noches entre la canadiense Bahía de Hudson y el Caribe. Esta primavera, de regreso al norte, empleó seis días con sus noches para cubrir una vez más de un solo vuelo cerca de 8.000 km sobre la cuenca del Amazonas y el Atlántico.

En total, se calcula que en 12 meses este animalito habría cubierto una distancia próxima a los 26.700 km.

Esta es la historia, en inglés:

Shorebird researchers document Red Knot's record-breaking flight

Meredith Gutowski, Manomet Center for Conservation Sciences

This past spring, a 6-ounce Red Knot (Calidris canutus)— a shorebird only two-thirds the size of a city pigeon—flew non-stop for six days and nights, covering 5,000 miles (8,000 kilometers) across the Amazon and the Atlantic Ocean between southern Brazil and North Carolina, shattering the previous known Red Knot record by nearly 700 miles. Late in the previous summer, the same Red Knot flew non-stop for eight days between Canada’s Hudson Bay and the Caribbean.

These are two of the fascinating results just published in the bulletin of the International Wader Study Group by a group of shorebird researchers from the United States, Canada, Argentina, Britain, and Australia. Lead author Dr. Larry Niles, a scientist with the Conserve Wildlife Foundation of New Jersey, and his colleagues employed a relatively new technique—sunrise- and sunset-sensitive geolocators attached to the legs of Red Knots in New Jersey—to shed new light on the annual migration of this species of special concern. Red Knots winter as far south as Tierra del Fuego, South America, and breed in the Arctic.




“We’ve long known that reaching the Arctic in time for breeding requires long-distance northbound flights, thereby making quality stopovers, such as the Delaware Bay, critical for resting and refueling,” says Niles, the project’s chief investigator. “The surprise here was that after the breeding season all three birds with geolocators also made long-distance return flights, highlighting the importance of southbound stopover sites such as Cape Cod in Massachusetts, and New Jersey’s Atlantic coast.”

The data also revealed that during the 2009 southbound migration, tropical storms caused two of the birds to make long, energy-depleting detours. One bird detoured more than 620 miles (1,000 kilometers) to avoid Tropical Storm Danny in late August, and then in early September encountered Tropical Storm Erica before arriving in Brazil. The other bird detoured approximately 870 miles (1,400 kilometers) to avoid strong adverse winds while over the Atlantic before resuming its flight south.

“Global warming models suggest increases in the frequency and strength of tropical storms,” says Niles. “If this happens it could be devastating to shorebirds’ southward migration.”

The study also found that the birds, which most likely were flying as part of a flock, took some previously unknown migratory paths. One bird flew straight across the Amazon, through habitat mostly inhospitable to shorebirds. The data not only re-validated the importance of a number of key, known stopovers (San Antonio Oeste in Argentina, the Maranhão region of northern Brazil, and the Delaware Bay in the U.S.), they also identified a number of previously little-known stopovers, such as the Churchill region of Hudson Bay and the Lesser Antilles in the Caribbean.

Biologist Patricia González is an Argentine researcher who follows the knots to many places along their migratory route. “There are no borders for these birds,” she says. “This kind of project is only possible thanks to the enthusiastic network of researchers, volunteers, and communities that is being built throughout the American flyway. The knots are teaching us about collaboration.”


These results suggest that geolocators are likely to afford valuable new insights to our understanding of Red Knot migration strategies, as well as their breeding and wintering locations. Between May 2009 and May 2010, the research team fitted geolocators to 200 more Red Knots they caught in Canada, Massachusetts, New Jersey, Florida, Texas, and Argentina. The future recovery of some of these birds and their geolocator data will add even more knowledge to aid Red Knot conservation.


For more information or a copy of the report in the Wader Study Group Bulletin, Vol. 117(2), please contact Dr. Larry Niles at larry.niles@gmail.com.

17.9.10

Reportaje de la CBS sobre la observación de aves en Estados Unidos

El video, de unos dos minutos, puede verse en esta página.

16 de septiembre: dos correlimos pectorales juveniles en O Burgo

Ayer jueves a media tarde, mientras estaba trabajando frente al ordenador, me llegó un sms de Xabi varela: ¡2 pectorales juveniles en O Burgo! Es la segunda cita para esta especie, considerada rareza en España, en el estuario. La primera tuvo lugar el 7 de septiembre de 2006.

Este mes se están registrando tanto en el Cantábrico como en Galicia y el Mediterráneo un buen puñado de citas de correlimos pectorales, coincidiendo con unos cuantos registros de otras especies americanas, como chorlito dorado americano o correlimos canelo. Para estar al tanto de la presencia de estas aves raras, ya conocéis las páginas de referencia:

- Rare Birds in Spain
- Reservoir Birds

¡Enhorabuena por la observación, Xabi!

15.9.10

¡Petrel de Bulwer frente a Galicia!





El pasado 24 de agosto Albert Cama logró obtener estas fotos a 120 millas al oeste de Galicia (coordinadas aproximadas: 43º40'N, 11º30'W).

Corresponden a un petrel de Bulwer Bulweria bulwerii, como ha confirmado el especialista mundial en procellariiformes Hadoram Shirihai, a quien le fueron remitidas hace unos días. La observación tuvo lugar con vientos del sur de fuerza 6 a 7.

¡Enhorabuena, Albert, por tan estupendo registro, y muchas gracias por compartirlo con nosotros!

9.9.10

Correlimos cuchareta


Este macho fue grabado por David Erterius en Chukotka el pasado mes de junio, en pleno display nupcial. El correlimos cuchareta (Eurynorhynchus pygmeus) es uno de los limícolas más amenazados del planeta. ¡Y de los más bonitos!

8.9.10

8 de septiembre: Pichonetas

Hoy por la tarde pasaron frente a la Punta Penaboa, junto a las coruñesas islas de San Pedro, 420 pardelas pichonetas en 1 hora. Una cifra muy buena para esa atalaya. El espectáculo era estupendo. En el mismo tramo horario, Ricardo Hevia contó en Estaca de Bares 823 ejemplares. También vi 3 pardelas cenicientas, 1 pardela sombría, dos grupos de 5 y 4 agujas colipintas, otro de 8 zarapitos trinadores, y 5 charranes patinegros.

Es muy probable que este fuerte paso continúe mañana.

De regreso con Pedro por el paseo marítimo, conté 55 vuelvepiedras en su reposadero de pleamar en San Roque. De ellos, 9 eran jóvenes del año.

7 de septiembre: 2 zarapitines


Este es uno de los dos correlimos zarapitines que había hoy en la ría.

También eran dos los fumareles comunes presentes, una especie que sólo entra a este estuario muy de vez en cuando, y de la que este año estamos obteniendo buenas cifras de paso en Estaca de Bares.

Por lo demás, sigue habiendo muchos andarríos chicos: 17.

Otras especies presentes eran:

6 zarapito trinador
8 archibebe común
3 chorlitejo grande
15 garceta común
10 garza real
5 cormorán grande
5 charrán patinegro
1 vuelvepiedras
10 gaviota cabecinegra
Y al menos 5 lavanderas boyeras.

Anda también por aquí un ganso barrigón y chillón que puede recordar a un ánsar común.

Algunas fotos del verano

Marcos Suárez ha pedido en uno de los comentarios a la reentré de este blog que ponga aquí algunas fotos del verano. No hago más que darle al disparador de la cámara, así que lamento no poner fotografías, sino meros testimonios de algunos instantes de lo que, ornitológicamente, dio de sí el verano-2010.

Este es un paíño pechialbo pillado al vuelo sobre las olas desde la lancha de los amigos de Madeira Wind Birds:



Un poco más tarde, ese mismo día, y camino de las islas Desertas, retraté a este grupo de pardelas cenicientas mientras sobrevolaban a un delfín moteado:


La salida desde el Aula do Mar de Cariño el 22 de agosto ya ha merecido muchos posts en numerosos blogs. En fin, aquí van unas pocas más:





Esos destinos no son O Burgo, pero no están mal del todo...

Todo depende del tiempo en África

Un reciente estudio del BTO arroja más luz sobre cómo la sequía en sus áreas de invernada afecta a las poblaciones de las aves europeas que acuden en estas fechas al sur del Sahara. La información, aquí.

7.9.10

¿Hay alguien ahí?

Tras tres meses de vacaciones blogueras, ya me extrañaría...

Septiembre es el mes de los regresos. También para las aves. Muchas de ellas (millones de ellas) están estos días en pleno viaje de vuelta a sus áreas de invernada. A lo ancho del hemisferio norte forman una extraordinaria marea de plumas y reclamos que, en oleadas, desciende hacia el sur llevándose los días más largos del año.

Durante este tiempo no he hecho ni una sola visita a la ría do Burgo. Pero no por eso he dejado de ver aves, claro. Primero he estado con Ana y Pedro en Madeira, a mediados de julio. Es un lugar absolutamente recomendable para pasar unos días, y un destino ornitológico de primerísimo nivel si, como es mi caso, te atraen especialmente las aves marinas. A su encuentro acudí en compañía de Hugo Romano y Catarina Fagundes, los responsables de Madeira Wind Birds. Gracias a su entusiasmo y profesionalidad es desde hace poco posible navegar mar adentro en busca de las especialidades ornitológicas de ese pequeño archipiélago oceánico. Desde su rápida lancha semirígida, la Ocenodroma, pude observar paíño pechialbo, petrel de Bulwer o petrel de Desertas, y a la caída de la noche, junto a las islas Desertas, ver y escuchar paíños de Madeira, más Bulwers o cientos pardelas cenicientas. Ana incluso se arrojó al mar desde su borda para bañarse en compañía de delfines moteados en mitad de la nada líquida.

Buena parte de agosto la pasamos luego en Estaca de Bares. La diversidad y los números de las aves marinas que se llegan a ver desde este promontorio no tiene parangón en Europa: págalos, charranes, fumareles, negrones, pardelas, alcatraces... Algún día incluso se sumaron a ellas rorcuales, común y aliblanco. En cuanto a las marsopas, delfines comunes, calderones y delfines mulares se detectan casi en cuanto el mar se allana. Aproveché para salir mar adentro en el Aula do Mar de Cariño un par de veces, y tuve así la suerte de ver de nuevo paíño de Madeira en Galicia (lo había visto hacía muchos años en otra salida al mar, e incluso tuve en la mano uno tiempo después), además de notables grupos de gaviotas de Sabine, págalo rabero o paíño de Wilson, entre otras muchas especies.

Aunque Estaca de Bares va a seguir siendo un destino prioritario hasta finales de año, septiembre ya está aquí. Y con él, como los primeros bisbitas comunes, este blog. De regreso.

Así que vamos allá.