16.3.06

16 de marzo: La laguna de Eirís


Os presento a la laguna de Eirís. Para quienes no la conozcáis, está situada en la parte más alta del parque de Eirís, y próxima al hospital Juan Canalejo. Este pequeño humedal de 1.420 m2 tiene una historia por ahora breve: apenas dos años. Fue construído para el Ayuntamiento de A Coruña siguiendo el diseño de Terranova Interpretación y Gestión Ambiental S.L., actual encargada de su mantenimiento. La idea era enriquecer la biodiversidad de este rincón de la ciudad y a la vez crear un espacio atractivo para los vecinos de todas las edades. Tiene su origen en un manantial natural próximo.

En invierno el número de Ánades azulones ha llegado a alcanzar la cifra record de 67 ejemplares. Con ellos se instalaron por un tiempo en diciembre un par de Ánades silbones. Además, ha sido hogar de un Ruiseñor bastardo, un Rascón europeo, y Tarabillas comunes, Mosquiteros comunes, Gorriones comunes, Pardillos vulgares, Lavanderas blancas, Colirrojos tizones, Estorninos de ambas especies, Jilgueros... Por las noches acude a dormir una Garza real. En los pasos migratorios de otoño se observan Papamoscas y otros migrantes, mientras que en primavera las polladas de los ánades convierten el lugar en visita obligada para multitud de familias humanas, sobrevoladas por Golondrinas comunes y Vencejos comunes. Este año se observó allí el primer Mosquitero ibérico citado en España de la temporada (es una especie estival que pasa los meses de frío en África). Toda esta fauna alada comparte la laguna con multitud de invertebrados, entre ellos varias especies diferentes de libélulas, y anfibios.

Si en alguna ocasión os coincide pasar cerca, acercaos: merece la pena.

15.3.06

15 de marzo de 2006: 5 Gaviones en el Club Náutico de A Coruña

Durante el ratito que dediqué a los pantalanes del Club Náutico de A Coruña permanecieron allí 5 Gaviones atlánticos, 4 de ellos de primer invierno y 1 de segundo invierno. Había además 1 Gaviota argéntea de tercer invierno, 2 Cormoranes grandes y 1 Cormorán moñudo. Aquí está este último al lado de uno de los gaviones:

Por su parte, esta Gaviota sombría de primer invierno se afanaba en soltar amarras:

Esta otra lucía un extravagante pico. ¿Qué puedes hacer cuando tienes un pico así? Pues creerte Cyrano o, por ejemplo, convertirte en una viciosa del rascamiento. Tiene que dar un gustito...

Mientras que por la mañana reinó el sol, a mediodía se impuso de nuevo una niebla alta que ya se mantuvo durante toda la tarde.

Dos fotos del día 13: Primavera, bisbitas y cornejas

Cuelgo hoy dos fotos hechas el pasado día 13 en la pradera del paseo marítimo de Culleredo, que ya está inundada de margaritas. La Corneja parece celebrar el buen tiempo. El Bisbita pone cara de acabar de darse cuenta de que ya le es hora de partir rumbo al norte, como todos los de su especie.

14 de marzo de 2006: Algunos otros Blogs de aves

Como hoy no he estado de pajareo por la ría o por Coruña, sino por Baldaio (al menos 6 colimbos grandes) y Malpica (una Gaviota polar de primer invierno), voy a limitarme a animaros a visitar los Blogs de aves a los que podéis acceder desde los enlaces de la columna de la derecha.

En “Vuelos de Entrambasaguas” podéis ver estupendos videos muy bien editados y grabados en la costa occidental de Asturies.

En “Paxaros en la ría de Avilés”, el Yepa, un extraordinario ornitólogo también del Principado, nos cuenta sus observaciones en aquel estuario.

En cuanto a “Birds and Birding in NW Iberian Peninsula”, en él Cosme Damián Romay, estupendo observador de O Grobe, nos tiene al día de los registros efectuados sobre todo en Zamora (en inglés).

Por último, y para daros un paseo por el mundo, está el directorio de blogs de Fatbirder.net

¡Que disfrutéis!

14.3.06

13 de marzo: Un Chorlito con el ala rota

La marea estaba muy alta cuando llegué, y seguía subiendo. El cielo, de un azul difuminado en blancos retales. La neblina fue espesándose poco a poco hasta convertirse en una densa niebla que hizo desaparecer los perfiles de las urbanizadas colinas que rodean la ría. Quienes se habían echado al paseo en camisa o jersey apuraban el paso en busca de refugio, pues al mismo tiempo comenzó a soplar un desagradable viento del norte. Incluso los limícolas ponían cara de disgusto, apretados en el borde de la marisma e intentando, a pesar de todo, echar una cabezadita.

Alguno no me quitaba ojo:

De vez en cuando, alarmados, echaban a volar, para posarse a los pocos minutos:

Entre ellos había 6 Zarapitos trinadores, dos más que estos días de atrás. Parece que comienza el paso primaveral. Roberto Bao observó aquí el pasado día 5 dos Correlimos zarapitines.

Un Chorlito gris de los 38 que conté hoy sufrió algún tipo de percance que le rompió el ala derecha. Lo descubrí cuando nadaba desde el centro de la ría hacia la marisma, sirviéndose al mismo tiempo del viento y de la corriente>:

Una vez entre la vegetación sufrió las iras de otro Chorlito gris, empeñado en alejarle de su lado a picotazos, y en perseguirle luego varios metros en idéntica actitud. Allí se quedó el primero, con su ala rota colgando a un lado...

En los prados inmediatos al paseo había dos Bisbitas comunes, un puñado de Pardillos vulgares y varias cornejas.

13.3.06

11 de marzo: Dos digiscoperos salmantinos en la ría

Contraviniendo mi costumbre, hoy sábado vine por la mañana a la ría. Fue en compañía de Graciela y Manolo, y previo café en espera de que dejase de llover. Contamos 404 Correlimos, 2 espátulas, 4 gaviotas canas... Más tarde se nos sumaron una pareja de digiscoperos salmantinos cuyo nombre ahora no recuerdo, armados con unos equipos estupendos: telescopios Swarovski y cámaras réflex Canon.

En la primera foto, dos de las 4 canas presentes hoy. En la siguiente, las dos espátulas se pasean al borde de uno de los canales.



Al anochecer Ana y yo fuimos a pasear por la Torre de Hércules. Ni un Bisbita a la vista, pero sí un par de Currucas cabecinegras junto a la playa de las lapas, que elevan a 69 el número de especies de aves vistas en esta zona este año.

10 de marzo: Una excavadora en Santa Cristina

Había hoy 4 Charranes patinegros posados frente al Parque José Martí. A pocos metros una excavadora allanaba la arena siguiendo las instrucciones de un sujeto que tan sólo se servía de su perspectiva visual para decidir hacia dónde tirar. Ni plano, ni nada. Así de alegremente modifica la fisonomía de nuestro litoral.

10.3.06

9 de marzo: 426 Correlimos

Cuando llegué hoy a la ría, pasadas las cuatro de la tarde, descendía la marea. Los ostreros estaban muy ocupados en el creciente perímetro de la isla arenosa situada frente a la urbanización “A Ría”, y al mismo tiempo los archibebes ya se habían desperdigado por todas partes, dificultando así su censo. También los Zarapitos trinadores. Uno de ellos buscaba alimento entre las algas adheridas a las rocas.

Poco más allá, unta Garceta común se ponía las botas en una poza. Intenté fotografiarla en pleno arponeo del agua, pero todas las tomas resultaron movidas... De modo quepublico una en la que se la ve muy quieta:

Camino de mi atalaya favorita, junto a la marisma, sólo llegué a ver un Bisbita común. Poco falta para que esta especie se marche al norte. Las bandadas de Pardillo vulgar eran sin embargo más copiosas entre el césped. Con ellos había un Andarríos común que lleva aquí varios días y que tiene una característica mancha blanca en el extremo de un par de terciarias del ala dereha. Al paso por la laguna, estaban los dos Zampullines chicos de siempre (aunque a veces hay cuatro):

Tras armarme de valor, conté los correlimos comunes: 426. Menos mal que estuvieron muy colaboradores, sin levantarse, perseguirse, etc, como suelen. Las que están cada día más resplandecientes son las Agujas colinegras:


De regreso, me encontré con Ruth, ornitóloga aficionada que acaba de aprobar unas oposiciones del estado, y aguardaba saber hoy mismo a qué rincón de España la enviarían. Juntos estuvimos revisando las Gaviotas cabecinegras (dos de ellas marcadas, sólo una leída), canas y reidoras, y de nuevo los correlimos comunes. Una de sus primeras adquisiciones gracias a su nuevo trabajo será un telescopio.

Algunos números de hoy:

Ostrero: 53
Zarapito trinador: 4
Gaviota cabecinegra: 32
Correlimos común: 425
Aguja colinegra: 3
Espátula: 2 (no ví la tercera que sí andaba estos días pasados por aquí)
Garza real: 17
Cormorán grande: 29

9.3.06

8 de marzo de 2006: Más orballo

Más orballo, sí. A eso de las siete de la tarde me vengo a dar un paseo entre Punta Herminia y la Torre de Hércules. En algunas rocas inmediatas al mar los vuelvepiedras van y vienen con las olas, tal que percebeiros. Sólo que las aves, entre golpe y golpe de mar, tienen que encontrar minúsculos invertebrados que llevarse al pico, y no racimos de percebes. Por otro lado, si se entretienen un poco de más, pueden salir volando a toda mecha... Con ellos había un Correlimos oscuro, especie nueva para mí este año de 2006 en la zona (van 68).

En los prados al pie de la Torre, Bisbitas (2), Tarabillas comunes, Gorriones comunes, Colirrojos tizones, Acentores Comunes, Pardillos vulgares, Mirlos comunes y Lavanderas blancas.
Sobre el mar, sólo gaviotas. La visibilidad es muy mala, y apenas se ve la costa de Dexo. Un par de remolcadores rompen las olas saliendo de la ría.

8.3.06

7 de marzo: Orballo en San Antón

En Galicia cuando hay orballo, y por denso que sea, está muy mal visto llevar el paraguas abierto. Es... no sé... como poco gallego. Ni llueve ni deja de llover, de modo que la solución suele ser salir con el paraguas, pero cerrado. Hoy el orballo venía de través, y se prendía en el cabello y las pestañas con delicadeza, sin llegar a empapar. Me acerqué a última hora de la tarde hasta los pantalanes del Club Náutico, a espiar las idas y venidas de gaviotas y vuelvepiedras. Al principio se estaba razonablemente bien. Al rato la situación era pelín incómoda. Más tarde perdí la compostura a base de estremecimientos varios. Luego empecé a toser más de la cuenta, y pensé que si mi madre me viese allí, al borde del mar, con la que caía y expuesto al creciente frío de la tarde, y extrayendo de mi pecho sonoros estertores, probablemente se sentiría muy intranquila (perdón, mamá). Mientras tanto, mis manos habían adquirido el tacto de un pescado echado a perder. Cuando las metía en los bolsillos de la cazadora o del pantalón se quedaban como atascadas, negándose a salir de nuevo a la intemperie.

Las gaviotas iban cayendo del cielo para pasar la noche en los pantalanes. Observé dos Gaviones, una Gaviota argéntea de segundo o tercer invierno, y multitud de patiamarillas y sombrías. También estaba la Vuelvepiedras canadiense, y a lo lejos un Arao, que pescaba junto a unas boyas.

Una patiamarilla que jugaba con un objeto de vivo color amarillo lo perdió tras caérsele, rebotar en el pantalán y acabar en el agua. Mientras se hundía muy lentamente, la gaviota no le quitaba ojo, de vez en cuando haciendo leves ademanes de desesperación. Me pregunté, claro, hasta qué punto compartimos las gaviotas y nosotros las sensaciones e incluso los razonamientos (siempre simples) que nos sobrevienen tras haber perdido algo por culpa o despiste sólo nuestros. Por expresarlo de forma más clara: ¿dirán tacos las gaviotas?

En fin. Ahí van unas fotos. En la primera salen cuatro especies de gaviotas:
Aquí está la Vuelvepiedras canadiense asegurándose de que todas sus anillas están en su sitio.
Para terminar, una vista general de dónde estaban los Vuelvepiedras: abajo, en esas rocas que descubre la bajamar.

6.3.06

6 de marzo: Una espátula perseguida y un estornino vocinglero

Las tres espátulas se ponían las botas en la boca de los canales cuando llegué. Una jovenzuela me dejó tomarle algunas fotos decentes. Al rato hizo algo que llamó la atención de un segundo invierno de patiamarilla, y hubo de salir volando para ser perseguida por la gaviota durante cerca de dos minutos.

La mayoría de las reidoras adultas ya lucen sus oscuras capuchas, lo mismo que las cabecinegras, cuyo número ha empezado a descender. Sigue por aquí la guanaguanare de primer invierno, feliz con unas obras que han levantado un tramo de la pradera inmediata al jardín botánico. Va y viene entre los terrones destripados con el entusiasmo de un niño en una juguetería. Con ella había una de las tres gaviotas canas que ví hoy, y un puñado de reidoras.

Esas obras pretenden desaguar con mayor eficacia una balsa que se forma tras las lluvias al otro lado del botánico. A tal fin van a colocar una ancha cañería subterránea que desembocará justo en mitad de la marisma, en el muro del paseo marítimo. Todo esto me lo comentó el capataz de la obra, una persona muy amable a quien me dirigí para enterarme de qué iba la cosa. Le pedií que tuviese cuidado con el pequeño juncal que le resta a la ría, y me dijo que no me preocupase, que estaría pendiente. A ver...

Comienza a anunciarse la primavera, a pesar del fresco y lo cubierto del día. Un estornino negro tan locuaz como desenfrenado cantaba con reclamos inconexos, luego entraba y salía de un hueco bajo la azotea de la urbanización “La Ría”, y más tarde arrancaba con frenesí las hojas verdes de un arbolillo para o bien dejarlas caer, o bien subirlas a su actual guarida y futuro nido. Y vuelta a empezar. Una pareja de personas mayores que se habían sentado a descansar justo al pie del árbol elegido por el estornino para gritar más alto que nadie miraban a un lado y a otro buscando al causante del alboroto, sin imaginar que estaba a dos metros sobre ellos.

He aquí unas cuantas fotos. El primer lugar el estornino, en este momento muy calladito.

Esta es la espátula que persiguió la gaviota:
Por último, las gaviotas cana y guanaguanare. Atención a sus picos, manchados de barro.

6 de marzo: ¿Cuántas aves puedo llegar a observar a lo largo de un año en esta zona?

¿Cuántas aves puedo llegar a observar a lo largo de un año en esta zona? Este 2006 me he propuesto contarlas, sin otro interés que divertirme y animarme a buscar a alguna de ellas. Estamos en marzo, y lo que he hecho hoy es elaborar una lista de las que he visto hasta ahora. Por el momento suman 67.

Especies observadas en la ría de O Burgo, ría de A Coruña y municipio de A Coruña en 2006.

1- Ánade azulón
2- Negrón común
3- Zampullín común
4- Somormujo lavanco
5- Zampullín cuellinegro
6- Alcatraz atlántico
7- Cormorán grande
8- Cormorán moñudo
9- Garcilla bueyera
10- Garceta común
11- Garza real
12- Espátula común
13- Busardo ratonero
14- Gallineta común
15- Ostrero euroasiático
16- Chorlitejo grande
17- Chorlito gris
18- Correlimos común
19- Agachadiza común
20- Aguja colinegra
21- Aguja colipinta
22- Zarapito trinador
23- Zarapito real
24- Arcibebe oscuro
25- Archibebe común
26- Archibebe claro
27- Andarríos chico
28- Vuelvepiedras común
29- Gaviota cabecinegra
30- Gaviota guanaguanare
31- Gaviota reidora
32- Gaviota de Delaware
33- Gaviota cana
34- Gaviota sombría
35- Gaviota argéntea europea
36- Gaviota patiamarilla
37- Gavión atlántico
38- Gaviota tridáctila
39- Gaviota cáspica
40- Charrán patinegro
41- Arao común
42- Alca común
43- Paloma torcaz
44- Tórtola turca
45- Martín pescador
46- Bisbita pratense
47- Bisbita costero
48- Lavandera cascadeña
49- Lavandera blanca
50- Petirrojo europeo
51- Colirrojo tizón
52- Tarabilla común
53- Mirlo común
54- Zorzal común
55- Ruiseñor bastardo
56- Buitrón
57- Mosquitero ibérico
58- Mosquitero común
59- Urraca
60- Corneja común
61- Cuervo
62- Estornino pinto
63- Estornino negro
64- Gorrión común
65- Verderón común
66- Jilguero
67- Pardillo común

6 de marzo: Gripe aviaria (II)

¿Cómo le vamos a poner puertas al cielo? Las aves migratorias hacen en primavera y otoño lo que se espera de ellas: migrar. Si en su organismo viajan de incógnito los virus de H5N1, los estados que atraviesan no pueden hacer otra cosa que aguardar vigilantes. La ciudadanía ya lo sabe. Las autoridades y los medios lo repiten cada día. La gripe la llevan y traen los patos. Viaja en ellos. Con ellos. Por culpa de ellos. Dentro de poco ellos serán la gripe misma. El caso es que en el foro ornitológico europeo “European Bird Net” se han cruzado ya varios correos señalando que, con los datos actuales en la mano, esto no está nada claro. Y al mismo tiempo son varias las voces que señalan al comercio internacional de aves de granja y de residuos de granjas polleras como crucial vector de propagación al que no se está prestando la suficiente atención por parte de medios de información y autoridades. Como ejemplo, los tres primeros enlaces que acompañan como apéndice a mi anterior entrada, y este otro de hoy:

Foro sobre la gripe aviaria creado por el Dr. Martin Williams, escritor, fotógrafo, consultor ambiental y conservacionista de Hong Kong.

El correo que incluye un mapa señalando cómo en Turquía la pandemia podría haberse propagado a través de una autopista es, como poco, estremecedor. No lo es menos el que comenta cómo el tren Transiberiano puede haber hecho la misma labor.

¿Será sólo que quienes disfrutamos tanto observando las aves salvajes nos negamos a aceptar que sean ellas las principales responsables de la extensión de la pandemia? Sinceramente creo que no. La situación es demasiado preocupante, precisamente, para las aves salvajes. Algunas de ellas, por cierto, están infinitamente más amenazadas de extinción que la industria pollera.

2.3.06

2 de marzo: Sobre la gripe aviaria (I)

Estos días de atrás he pasado mucho frío. Y más que he de pasar, hasta que el invierno se retire del todo. Por el momento sólo he pillado un catarro realmente molesto. Hubo que echar mano de antibióticos y mucolíticos, pero ya estoy como nuevo, muchas gracias. Sin embargo, lo que hoy me sienta frente a esta pantalla no es la gripe de siempre, sino la de moda. La aviaria, claro que sí. Siendo como soy un sujeto propenso al constipado y aficionado a mirar pájaros, no me quedaba más remedio que acabar por escribir de este asunto. Tan sólo aguardaba la oportunidad. Ésta llegó hace unos días en forma de nota de prensa de la Xunta de Galicia.

Entre los 40 humedales que nuestra administración autonómica va a poner en observación con motivo de la pandemia está el que se denomina “Ría da Coruña”, que incluirá, supongo, toda la costa comprendida entre el Seixo Branco (Oleiros) y... ¿Punta Herminia? ¿Punta Penaboa? ¿Las islas de San Pedro? (municipio de A Coruña). Sea como sea, y siempre según esa información, personal técnico de la Consellería de Medio Ambiente visitará al menos dos veces por semana cada uno de los 37 humedales catalogados como de riesgo de contagio menor, entre los que se cuenta esta ría. El objeto de las inspecciones en concreto no está muy claro, aunque el fin último de todas ellas en conjunto sí: establecer un “programa de control y alerta de la gripe aviaria”.

¿Por qué los humedales y no otras zonas? ¿O es que no hay aves en los jardines, prados, bosques...? Pues porque hasta el momento todas las noticias hablan de que las aves acuáticas son las más afectadas.

Así las cosas, y aunque la preocupación sea aquí menor, voy a dedicar de vez en cuando un espacio en este blog a comentar algún extremo relacionado con la gripe aviaria. Hoy la cosa va a ir de números. De cuánta gente y cuántas aves acuáticas compartimos este rincón del planeta.

La gente:

Según el Instituto Nacional de Estadística, en el entorno de la ría de A Coruña vivíamos en 2002:

Cambre: 19.262
Culleredo: 22.384
Oleiros: 27.252
A Coruña: 236.379

Es decir, una suma de 305.277 personas. En Culleredo, Cambre y Oleiros, buena parte de la población vive a cierta distancia del litoral.

Las aves acuáticas invernantes

Según mi propio censo de aves acuáticas de la ría do Burgo, que contemplaba sólo las presentes entre el fondo del estuario y la playa de Santa Cristina, se citaban aquí el 10 de enero pasado 3908 ejemplares de gaviotas, correlimos, garzas, cormoranes... De ellas, 2846 (el 72,82%) eran gaviotas reidoras, una especie invernante que se prepara ahora mismos para regresar al norte, y 401 (el 10,26%) correlimos comunes, en situación semejante, lo mismo que las 129 gaviotas sombrías, etc.

A estas aves de la ría hay que sumar, claro está, las gaviotas presentes, sobre todo, en la ciudad y puerto de A Coruña y su entorno, la gran mayoría de ellas sedentarias y patiamarillas (Larus michahellis), y que se cifran, según los censos realizados para la Consellería de Medio Ambiente, por debajo los 3000 ejemplares (estima que, personalmente, me parece muy pero que muy baja; pero de esto ya hablaré en otra ocasión), así como en torno a 300 cormoranes grandes que acuden a dormir a las islas de San pedro y los cantiles de Mera; y otras aves en número ya muy pequeño.

Es decir, que la población invernal de aves acuáticas de esta ría pasaría de los 7000 ejemplares, siempre según esta fuentes. Como las gaviotas no son fáciles de censar, pues están por todas partes (azoteas, en el mar tras los barcos, en el puerto, donde ya no se puede entrar...), doblemos su cifra: 6000 (a mi juicio esto se parece un poco más a la realidad). La cosa quedaría entonces en algo más de 10000 aves acuáticas invernantes.

Otro día hablaré de las migratorias.

La gente y las aves

Es decir, que en invierno hay aquí en torno a 1 ave acuática por cada 30,5 personas.

Ya dije que hoy me iba a limitar a los números. Baste por el momento.


APÉNDICE: ENLACES DE INTERÉS

Como esto de la gripe aviaria está lógicamente dando mucho que hablar, aprovecharé estos comentarios sobre el asunto para señalar en ocasiones algunas webs de interés sobre el tema, algunas de ellas con información alternativa, tan interesante como sorprendente y preocupante. Os recomiendo sobre todo las tres primeras de hoy, por novedosas respecto a lo que venimos escuchando. ¿Sabíais que el mercado globalizado también lleva y trae por el mundo adelante guano y restos diversos de las granjas polleras industriales asiáticas, entre otras cosas para alimentar a carpas en instalaciones de acuicultura de centroeuropa, instalaciones cuyas charcas frecuentan las aves silvestres, y que en determinadas condiciones ambientales el virus H5N1 permanece activo en las deyecciones de las aves hasta 35 días?

GRAIN

Artículo de opinión en la BBC

International Herald Tribune

World Health Organization

Universidad de Minnesota; también sobre el papel de los trenes

1.3.06

1 de marzo: Un somormujo lavanco

Visita relámpago a la ría, café en Santa Cristina y ojeada de urgencia al mar desde esta playa.

La marea terminaba de subir cuando llegué a la marisma. Ese es el mejor momento para contar las agachadizas, pues van abandonando una a una su último refugio en una isleta vegetada. Hoy había 35, nuevo récord para el humedal. Seguían las tres espátulas, y cerca de ellas 55 ostreros. También los 4 zarapitos reales, los archibebes claros, correlimos, etc.

Frente a la playa de Santa Cristina, después del cafelito, observamos Ana y yo un Somormujo lavanco, especie muy poco frecuente aquí. Iba y venía entre las olas y en paralelo a la orilla, zambulléndose cada pocos segundos. Entre una y otra zambullida conseguí hacerle esta fotografía:

24.2.06

23 de febrero: Un Cormorán muy confianzudo

Después de comer nos vinimos Ana y yo a dar un paseo telescopio en ristre. Había un Gavión más que ayer (o sea, que había dos), y seguían las Espátulas y la Gaviota guanaguanare.

Cuando estábamos observando las Agujas colinegras, un Cormorán grande salió caminando de la ría justo frente a nosotros y, tras sacudirse el agua con una serie de aparatosos aspavientos, se encaramó a una lancha varada para proceder a secarse al aire. A pesar de estar a escasos 5 metros de él, no mostraba mayor interés por nuestra presencia, lo que nos permitió tomar varias fotos de primer plano, una de la cuales muestro a continuación. En la otra se ve a Ana alucinando con con los ojos esmeralda del Cormorán.



22 de febrero: Qué frío

Anunciaban lluvias, pero al final no cayó ni gota, y en cambio durante toda la tarde sopló un fuerte viento helador. La bajamar mantenía a casi todas las aves muy lejos del paseo. A fin de identificarlas y contarlas desde la distancia era necesario agarrar con fuerza el telescopio, para evitar vibraciones. Hubo un momento en que yo ya no sabía si el telescopio se estremecía debido al viento, o si era porque yo le transmitía mi tiritona, o si quienes temblaban eran los pobres correlimos y archibebes allí lejos, o ellos y yo a la vez, y el telescopio, todos juntos, y hayhayquéfríoooquéfrrrriiioooomásgrandeee. Tampoco sé si el creciente enrojecimiento de mis nudillos eran sabañones o el efecto pernicioso de frotarme sin cesar las manos. Lo cierto es que de tanto frote nervioso al final logré que los dedos me brillasen más que el trípode... Pero no que temblasen menos. Luego había una gota empeñada en instalarse para siempre en el extremo de mi nariz que... Pero esa ya es otra historia. Sólo diré que lo largo de la tarde acumulé tantos pañuelitos de papel usados en los bolsillos de la cazadora que al marcharme parecía el primo de Don Pimpón.

A última hora se acercó Berto, para disfrutar también de la temperatura y de las aves.

Seguía por aquí la Gaviota Guanaguanare de primer invierno, sólo que ahora está coja de una pata. Pobre, con el frío que hace. Para alimentarse, y a fin de no perder el equilibrio a causa del viento, se veía obligada a abrir las alas cada dos por tres.

Regresaron las espátulas, y son tres. Había además 4 Agujas colinegras. Al menos dos eran nuevas, porque lucían ya un casi completo plumaje nupcial. Suele ser habitual ya en estas fechas el paso tempranero de esta especie, que coincide con el de Ánades rabudos en los embalses del interior. Son aves tienen sus poblaciones invernantes más copiosas en el Sahel africano. ¿Vendrán éstas desde allí?

Conté además 459 correlimos comunes, 22 Archibebes claros y 1 Archibebe oscuro, 33 Chorlitos grises, 1 Gavión de tercer invierno, 4 gaviotas canas y 1 Gaviota de Delaware... Y un Cormorán grande anillado en Dinamarca.

Aquí está la Guanaguanare:



Aquí, el turista danés:



Este es un Bisbita común:



Por último, las Agujas colinegras:

20.2.06

19 de febrero: Temporal del noroeste

Arrecia el temporal. De regreso de Malpica, donde estuvimos disfrutando de un estupendo flujo de aves marinas hacia el oeste (más de 700 gaviotas tridáctilas/hora y de 950 alcatraces/hora, entre otras cosas), Ana y yo nos pasamos por El Portiño a echar una ojeada. El paso de alcatraces era mucho más suave (en torno a 120 aves/hora), y sólo vimos una tridáctila. En torno a las islas de San Pedro había multitud de gaviotas sombrías y patiamarillas pescando, y sobre las peñas 125 cormoranes grandes preparándose para pasar la noche. A estos últimos se iban sumando, cuando nos fuimos, pequeños grupos que acudían desde Coruña.

Nos dirigimos entonces al castillo de San Antón, donde vimos 112 vuelvepiedras, 1 Charrán patinegro y 1 Gaviota argéntea de tercer invierno, además del batiburrillo habitual de patiamarillas y sombrías. Ya acariciaba el disco solar las azoteas de más allá del puerto cuando nos fuimos a casa a tomar un colacao muy caliente.

17.2.06

16 de febrero: Mucho viento.

Fuerte ventarrón del suroeste, pleamar absoluta y aves muy inquietas: la perfecta combinación para una jornada de pocos conteos y fotos muy movidas, pero estupendas observaciones. Chorlitos, archibebes, correlimos y zarapitos peleaban codo contra codo por cada trocito de marisma, lo mismo que gaviotas, garzas y cormoranes. Las cabecinegras acababan desplazando siempre a las reidoras de los mejores lugares. Las últimas, en un número próximo a las 1500, se posaban alternativamente en el agua y en los prados inmediatos. Todo dependía de que hubiese o no perros...

He aquí algunas fotos de hoy. La primera corresponde a parte de la gran bandada de reidoras posadas en el agua. En la segunda, los correlimos intentan conciliar el sueño a pesar del ventarrón. Por último, un Zarapito real y tres trinadores.




14.2.06

14 de febrero: ¿Quiénes son las cabecinegras?

¿Quiénes son las gaviotas cabecinegras que hay en este momento en la ría?

Estos últimos días he contado allí 50 (día 10) y 45 (día 13) aves. Y he leído 13 anillas. Esto me permite arrojar cierta luz en torno a la cuestión planteada. Así, el reparto por edades de las cabecinegras censadas es el siguiente:

60,00 % Adultas
13,33 % Segundos inviernos
26,67 % Primeros inviernos

Las lecturas de anillas me permiten apurar un poco más:

Primer invierno: 1
Segundo invierno: 3
Tercer invierno: 0
Cuarto invierno: 7
Quinto invierno: 0
Sexto invierno: 1
Séptimo invierno: 0
Octavo invierno: 1

Pero, ¿serían acaso más las aves marcadas hace cuatro temporadas? Lo ignoro, de modo que no es conveniente sacar más conclusiones.

Es interesante la observación de un ejemplar de octavo invierno, toda una veterana. De hecho, su anilla estaba partida, cosa que no facilitaba mucho su lectura. Durante estos años, ha sido observada en 27 ocasiones, las tres últimas en la ría do Burgo, el 1 de marzo de 2005 y ya estos dos días de febrero.

En cuanto a los orígenes, conocidos a partir de las anillas, son éstos (n=13):

92 % Bélgica
8 % Holanda (1 ejemplar)

Aquí está la veterana de cuantas cabecinegras marcadas hay estos días en la ría (la reidora que hay tras ella lamentará lo mal que ha salido en la foto cuando vea este blog):

14 de febrero: Noticias desde Canadá

He escrito de nuevo a Guy Morrison (haz click aquí para conocerle mejor), responsable del proyecto de anillamiento de Vuelvepiedras en Alert, Ellesmere (ártico canadiense). Fue para informarle tanto acerca de los últimos registros de la hembra que inverna en San Antón como de la reciente notoriedad pública adquirida por este ejemplar. Le envié los enlaces de La Voz de Galicia y otros periódicos sobre el tema.

La respuesta ha sido muy reveladora de cómo diversos países de este lado del océano compartimos tanto a los vuelvepiedras canadienses como la necesidad de nombrarlos de alguna manera "original". Si a nuestro Vuelvepiedras alguien decidió ponerle “Albert”, también otras aves del mismo proyecto registradas en otros lugares del Atlántico oriental han recibido su alias:

“Lorie” se llama uno que inverna en la isla de Ouessant, en Francia.
“Pierre” se llama uno que inverna en en Bélgica.
“Morris” se llama uno que inverna en Holanda.
“Mr. Ellesmere” se llama uno que inverna en Namibia. Este es para mi gusto el nombre más chulo.

13.2.06

13 de febrero de 2006: muchas agachadizas

Hasta diecisiete agachadizas comunes diferentes conté hoy en la ría. Récord para el estuario. Al poco de yo llegar, y mientras subía la marea, abandonaban un retazo de juncos que hacía agua por todas partes, para buscar posaderos más acogedores. Esto me permitió contar una a una las que se habían refugiado allí, al menos. Pero es probable que hubiese más en otras partes.

Además observé, entre otras cosas:

5 Zarapitos trinadores. Hay uno nuevo, por lo tanto.
67 Ostreros
38 Chorlitos grises
30 Garzas reales.
23 Garcetas comunes
31 cormoranes grandes
45 Gaviotas cabecinegras
1 Bisbita costero

Un helicóptero que voló del aeropuerto de Alvedro hacia la bocana de la ría levantó a todas las aves presentes, facilitándome así el conteo de los Chorlitos grises, especie que suele ser difícil de censar debido a su hábito de dispersarse durante la bajamar y ocultarse en la pleamar.

Algunas de las agachadizas posaron unos instantes para la blogsteridad:



13 de febrero: Fotos de torcaces y limícolas

Un par de fotos más de hoy: dos palomas torcaces y la bandada de limícolas recién espantada por el helicóptero.


11 de febrero: sigue la Larus cachinnans

Hoy sábado 11 de febrero, a última hora de la tarde, o más bien primera de la noche, se quedaba a dormir en los pantalanes del Cub náutico de A Coruña la Gaviota cáspica Larus cachinnans. Pablo y Bárbara, que llevaban esperándola desde media tarde, pudieron así bimbársela.

10.2.06

10 de febrero: judicaturas y guanaguanare en la ría

Estos días hasta hay gente que se ha ido a la playa a aprovechar el calorcito que hace a mediodía. En la ría se estaba muy bien en camisa. Hasta que comenzó a soplar una brisa que aconsejaba ponerse la chaqueta.

Cuando llegué la pleamar comenzaba a remitir, y las aves a reconquistar sus áreas de alimentación. Todas menos los correlimos, que permanecieron largo rato posados entre los juncos, en actitud perezosa y sin duda aprovechando los rayos de sol.

Conté 50 gaviotas cabecinegras diferentes, entre ellas 7 marcadas en los Países Bajos con anillas de PVC, que sólo conseguí leer tras casi una hora de esfuerzo.

Poco antes de las seis aparecieron Diana y Lorena. La primera se hizo fuerte en mi telescopio y se colgó mis prismáticos. Como yo ya sé tanto no me hacen falta, ¿no sabes? Lo cierto es que se los ofrecí. Tan cierto como se los quedó todo el rato. Venía a aprender más sobre aves de ría, después de pasarse la mañana buceando. Estuvimos un buen rato descubriendo archibebes claros, chorlitos, agachadizas, agujas colinegras... Y diferenciando gaviotas cabecinegras, reidoras y canas. Entonces dimos con una gaviota más oscura que el resto: ¡otra gaviota guanaganare! Esta vez se trataba de un ave de primer invierno.

Mientras tanto, Lorena estudiaba judicaturas. Las judicaturas son unas aves de blanco plumaje moteado de renglones. En su caso las plumas no reciben el nombre de cobertoras, primarias o rectrices, sino de leyes, órdenes y reglamentos. Nunca antes las había visto yo en la ría. Por lo que pude observar, se posan en las rodillas de algunas personas sentadas, como era el caso de Lorena, en el pretil del paseo. Se dejan manejar sin temor, aleteando tan sólo al paso de alguna ráfaga de brisa, y procuran, a quien así las acoge, intensos momentos de concentración. Pocas ambiciones puede haber más intensas que la de administrar justicia entre tus semejantes, como no sea la de ser justos con ellos en cada momento de nuestras vidas. Ambas son unas oposiciones muy duras... Aunque diferentes: de la segunda te examinas cada día, y suspendes a menudo.

Había hoy:

57 Ostreros
20 Archibebes claros
3 Gaviotas canas
50 Gaviotas cabecinegras
2 Agujas colinegras
2 Agujas colipintas
1 Charrán patinegro...

Por último, dos fotos: una de la guanaguanare y otra de un grupo de ostreros disfrutando de un estupendo baño.


Fotos de Gaviotas cabecinegras

Dos fotos de Gaviotas cabecinegras tomadas el pasado sábado en Santa Cruz, Oleiros. El primer ejemplar es un ave de primer invierno; el segundo, de segundo invierno.

9.2.06

9 de febrero: el Vuelvepiedras en La Voz de Galicia

La Voz de Galicia de hoy, en su edición de La Coruña, publica una nota acerca de la Vuelvepiedras canadiense, elaborada a partir de la información aparecida en la web del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento. A alguien se le ha ocurrido llamarla "Albert". Ya que es una hembra, acaso "Alberta" habría estado mejor.

Aprovecho y cuelgo esta foto de Arao tomada estos días desde el dique de abrigo de La Coruña. Era ya tarde, y el ave estaba muy lejos...

8.2.06

8 de febrero: foto de la Vuelvepiedras canadiense

Ya conté que lo que me llevó el míércoles pasado al club Náutico fue mi intención de tomar unas fotos de la hembra de Vuelvepiedras que, de origen canadiense, inverna allí desde al menos 2001. Como me encontré con la sorpresa de la Gaviota cáspica Larus cachinnans, fue ésta quien se llevó todo el protagonismo.

Hoy por fin he tenido un momento para colgar una foto de la Vuelvepiedras. Aquí está:



Según esta web, entre Alert (Nunavut, Canada) y La Coruña median 4755,25 km en línea recta. Pero para la vuelvepiedras son más. Muchos más, porque no vuela en línea recta. Probablemente vaya y venga haciendo escala en las islas Británicas e Islandia, y siga la ruta de la costa occidental y norte de Groenlandia. Además, ¿cruzará de un solo vuelo el golfo de Vizcaya, o preferirá una ruta cántabro-francesa?

Mientras la observaba detenida en el pantalán, contemplando a su vez su paisaje invernal (el castillo de San Antón, los yates de recreo, este humano que la retrataba, los paseantes, las lanchas que se estremecían en las ondas generadas por la llegada de los arrastreros, las gaviotas, sus congéneres vuelvepiedras...), daba yo rienda suelta a mi curiosidad: ¿cuántos instantes del tiempo que permanece aquí dedicará a recordar cómo es la tundra neártica en la que nació y en la que saca adelante a sus pollos cada año, o sus estaciones de parada favoritas a lo largo de esos miles de kilómetros de ruta? ¿Invernarán también aquí sus parejas, sus hijos, sus hermanos, sus padres? ¿Cuáles serán, de los 96 vuelvepiedras con los que comparte este rincón de La Coruña, sus compañeros favoritos? ¿O no tendrá favoritos? ¿Será el suyo, con respecto a los demás, un carácter apacible, o más bien fuerte? Y cuando cae la noche y duerme, ¿soñará? Y si es así, ¿con qué soñará?

La psicología de las aves, sobre todo de las salvajes, sigue siendo un misterio. No lo es menos cómo logran navegar a lo largo y ancho de la Tierra, describiendo itinerarios capaces de unir año tras año dos rincones tan distantes como Alert y La Coruña. Y de excitar así la imaginación de esos otros misteriosos seres que somos los humanos. Los únicos capaces, que sepamos, de hallar emoción en descubrir estos hechos, revelárnoslos unos a otros e ir desvelando qué los hace posibles.

Cuántas cosas detrás de esa vuelvepiedras y sus anillas de colores, ¿verdad?

6.2.06

5 de febrero: visita de última hora a la ría

Ana y yo llegamos in extremis, cuando el sol ya acaricia las azoteas de Fonteculler. Mientras la sombra va ganando terreno sobre el fangal (como si de otra marea se tratase), apuramos la poca luz que resta del día para contar:

35 Chorlito gris
21 Archibebe claro
2 Archibebe oscuro
2 Aguja colipinta
3 Aguja colinegra
44 Cormorán grande

Tanto el viernes 3 como hoy no hemos visto espátula alguna.

4 de febrero: razzia gaviotera

Razzia gaviotera por Sada, Sta. Cruz y Sta. Cristina, en compañía de Alexia, Vero, Graciela, Manuel, Manolo, Berto y Roberto. Objetivo: adquirir, por parte de los menos expertos, capacitación en la identificación de la Gaviota cabecinegra y los primeros inviernos de Gaviota sombría y patiamarilla. Éxito total ya en los primeros intentos.

En Sta. Cruz vemos un par de gaviotas argénteas de primer invierno, y en Sta. Cristina una Gaviota cana de igual edad, 1 Gaviota argéntea de 2º invierno, y 1 Zampullín cuellinegro.

Al terminar la jornada cae de nuevo un chocolate calentito, aderezado por una larga tertulia. Luego Ana y yo nos vamos a un cocido con otros amigos, tras el cual acudimos al dique de Abrigo por eso de que caminandos e hace mejor la digestión. Yo, ni con esas. En los pantalanes no vemos a la Larus cachinnans, que sí observa a las 16:00 Xabi varela, según informa en un correo. O sea, que sigue por aquí.

3.2.06

3 de febrero: Hoy la ría se llena de ornitólogos

Visita a la ría do Burgo a mediodía. Primero en compañía de Diana, Ana, Patricia y Laura, que vienen de hacer un examen, sin haber comido y si apenas dormir, y tras una hora de observación de aves se retiran a sus hogares para disfrutar de una más que merecida siesta. Cuando terminen la carrera (apenas les falta nada) alguien debería regalarles los mejores prismáticos del mercado. Actualmente miran a través de unos curiosos ingenios más oscuros por dentro que por fuera, cuya característica más notable es lograr convertir un paisaje fresco y soleado como el de hoy en una jornada de espesa niebla, en la que las bandadas de correlimos son sustituídas por multitud de diminutos hongos de aspecto huraño. Pero es lo que hay hasta que consigan algo mejor, y por eso se han venido hasta aquí, sin comer ni apenas dormir, y con un examen recién terminado. Su entusiasmo no me deja indiferente, ni mucho menos. Cuando se van me permito una reflexión acerca de su empeño por contemplar y comprender la vida, y el extraordinario valor que esto tiene. Ojalá hubiera más estudiantes de biología así. Ya aparece Roberto, telescopio en ristre y detectando un par de gaviotas cabecinegras marcadas. Al rato se apuntan Berto y su hijo Raúl, que han decidido que no hace frío (y que sobran jersey o cazadora), para comprobar cómo el avance de la tarde les lleva la contraria. A las 18:00 abandonan la ría presas de fuertes tiritonas, espasmos y convulsiones debidas tanto a la acción del frío como a los intentos de recuperar calor a base de agitar cuanta carne rodea a sus huesos. Ya no viene nadie más. Roberto y yo aguantamos hasta que la falta de sol nos invita a partir también a nosotros (las gaviotas ya se han ido antes, empujadas por la hora y la pleamar). Acabamos tomando un chocolate caliente en Santa Cristina. Yo hubiese metido mis pies helados en el mío, de no ser porque la cafetería estaba llena de pensionistas británicos, y luego hablan mal de los gallegos.

Entre otras cosas, hoy en la ría:

1 Gaviota de Delaware de 1er inv.
44 Gaviotas cabecinegras (de ellas 5 marcadas que pudimos leer)
2 Gaviones
382 Correlimos comunes
2 Agujas colinegras
18 Archibebes claros
1 Archibebe oscuro
33 Garzas reales

1 de febrero: Larus cachinnans

Mientras a media tarde fotografiaba al vuelvepiedras canadiense en el entorno del Castillo de San Antón, me llama la atención una gaviota de singular aspecto. Tiene toda la pinta de ser una Larus cachinnans, y la retrato sucesivas veces. Me acompañan Manuel y Vero, que han venido en bicicleta. Esta especie se consideraba hasta hace poco una subespecie del grupo de la Gaviota patiamarilla. Como bien es sabido, ahora la que tenemos aquí se denomina Larus michahellis (y sigue siendo Gaviota patiamarilla). La que cría en el mar Negro, y hasta Kazajstán se llama Larus cahinnans. Hay muy pocas observaciones en España. De hecho, la primera tuvo lugar hace un año, en Asturias.

1 de febrero: Fotos de la Larus cachinnans

La estructura de la cabeza, la longitud y forma del pico, las patas (longitud y color), los rasgos del plumaje (cuatro colores, silla de montar, etc...)... En fin, que yo creo que es una más que probable L. cachinnans. Las partes inferiores del ala eran concolores con el vientre y pecho: muy "blancas". En vuelo, el contraste entre el manto (gris claro) y las alas (marrones) era también llamativo.


1.2.06

31 de enero: Castillo de San Antón

Para quien no lo conozca, el Castillo de San Antón es una robusta fortificación de los siglos XVI y XVII. Creada en su momento para defender el puerto de la ciudad, hoy alberga un interesante museo arqueológico.

Entre el castillo y el dique de abrigo del puerto, una pequeña bahía acoge un par de clubes náuticos con sus pantalanes. Dos de estos últimos están actualmente desocupados, y son utilizados como dormideros por gaviotas, fundamentalmente sombrías, y vuelvepiedras.

Hoy día 31 de enero, y mientras se ponía el sol, había alí 97 vuelvepiedras, entre ellos la hembra que viene inevrnando en este rincón desde al menos 2001. Marcada con anillas de colores, es originaria de la isla de Alert, (82.51° N, 62.35° W), en el extremo norte de la isla de Ellesmere, en el Ártico de Canadá, una de las localidades más remotas de la Tierra. De hecho, es el asentamiento humano permanente más septentrional de nuestro planeta, emplazado a sólo 800 km del polo norte.

También había 1 Gaviota cana de primer invierno.